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[ creada el 28 marzo 2017 ]

Tiempo y Espacio

¿Por qué las Almas se proyectan o sumergen para su
desarrollo Consciencial sobre coordenadas Espacio-Tiempo?

El Individuo, desde sí mismo, puede dar lugar desde su factor mental más sutil (en nuestro caso de humanos encarnados sería la Imaginación) a una serie de circunstancias que no tienen por qué estar alineadas o en coherencia con sus posibilidades de expresión manifiesta (diferenciadamente fuera de sí mismo), pues hace uso de las energías libres que pululan por los Campos Morfogenéticos a los que ha dado lugar la inmensidad de experiencias de los diferentes reinos que se han desarrollado en nuestro Orbe (la Tierra). Y otro tanto análogo se suscita en las posibilidades hipotéticas de las Almas respecto del Potencial infinito inmerso en el Absoluto donde se constituye su Singularidad.

De las posibilidades de "creación mental" saben mucho algunas personas de las que desarrollan "viajes astrales conscientes". Y de una forma con cierta analogía, aunque mucho más reducidas, las que tienen facilidad para generar en su mente "visualizaciones" de entornos y situaciones en las que deseen sumergirse, por ejemplo cuando hacen ciertos modos de meditación o para equilibrar su estado emocional interno.

La expresión "Conciencia" no es casuística en cuanto al modo en que se concibió, pues todo surge desde fundamentos inmersos en sus esencias. Por "Con - Ciencia" podemos claramente concebir "con conocimiento fundamentado", es decir, más allá de la mera Percepción.

La Percepción que podemos adquirir de algo no tiene por qué ofrecer el conocimiento de las razones de su presencia y de su condición extrínseca e intrínseca. Para adquirir tales Razones se precisa de la "Amplificación" de sus contenidos y poder transitar "detenidamente" por ellos a fin de percibirlos en detalle, factores estos generadores de "grados" de Discernimiento sobre lo observado. Y es así como surge para el proceso ConCiencia los elementos "Espacio" y "Tiempo", que unificados en un mismo plan de intervención originan lo que llamamos Coordenadas espacio-temporales.

Espacio: Factor que posibilita la Ubicación específica de un Objeto, Situación, Circunstancia o Proceso, a fin de desarrollar la observación o reconocimiento de los contenidos que los constituyen, mediante el desplazamiento sensorial por ellos.

Tiempo: Factor que se precisa para el "recorrido paulatino perceptivo experiencial" de los diversos contenidos de un objeto, situación, circunstancia o proceso de alguna índole. Es decir, factor de Permanencia con sus limitaciones inherentes.

Es decir, que toda apreciación que aporte grados de ConSciencia requiere de la Amplificación espacial que pueda mostrar contenidos o estructuras, y de la posibilidad de aplicación sensorial "prolongada" o de permanencia. De lo primero surge el Espacio y de lo segundo el Tiempo, ambos dando lugar al "enlentecimiento" de los procesos por donde discurren los Factores de Conciencia para ir desarrollando ConSciencia.

Ante la pregunta de qué es pues la ConSciencia, respondo con lo siguiente: Es la fase del Ser que trasciende el "desarrollo aunado" de las diferentes Conciencias que estructuran su propio desarrollo evolutivo a través de la Materia (Materia = planos de enlentecimiento de la proyección vital singular manifiesta del Ser). Y también podría definirse como el Fruto o proceso resultante de la Singularidad vital que protagoniza el auto reconocimiento y al que considero debemos llamar sencillamente Alma (la singularidad vital); en otras palabras, el Alma es el Sujeto, y la ConSciencia es lo que logra en sí mismo.

La Consciencia (como término tradicional) podría referirse a "ser conscientes de algo", pero en esto cabe un amplio espectro de consideraciones. Por ejemplo, puedo ser consciente de que tengo calor, pero no de su causa; en esto segundo intervendría otro grado de consciencia.

En definitiva, podemos ser conscientes de diversidad de asuntos, de nosotros mismo o externos, fruto de la intervención de factores de Conciencia, como lo son los diversos sentidos físicos, pero nada de eso tiene por qué estar relacionado con el término ConSciencia, que requiere de la comprensión de lo que percibe la Conciencia, donde además caben muchos "grados" de Conciencia según la profundidad y amplitud con la que ella interviene.

Esto es aplicable a la Conciencia científica y la Conciencia que la trasciende hacia planos sutiles donde todo puede observarse con una amplitud enormemente más grande y profunda ("grande" en los elementos que considera, análogo a lo Espacial, y "profunda" en sus procesos, donde interviene el Tiempo, que no debe circunscribirse a "una" vida, sino en al menos fragmentos de los procesos del Alma). Algo de lo primero tratan de mostrar las siguiente imágenes.

La primera imagen, "A", representa lo que a nivel global podríamos concebir o percibir de una idea, lo cual no parece demandarnos de mucho "tiempo", pues no se nos muestra con muchos detalles en su contenido, aunque son diversos. Pero si deseamos captar los elementos y el sentido que tiene el área central de dicha imagen, tenemos que "ampliar" el factor Espacio a fin de observar más detalles de su contenido, con lo que aparece la imagen "B".

Con esta ampliación del Espacio en la imagen "B", lo anterior ya se nos muestra con más claridad o significación de lo que es su interior, pero también nos hace requerir de más Tiempo para percibir esos detalles que ahora sí reclaman nuestra atención.

No obstante la amplificación del Espacio y el mayor Tiempo que tendemos a invertir en tal observación, el área donde se muestran las personas no aparece con los detalles que quisiéramos contemplar, por lo cual se hace preciso de nuevo ampliar (aumentar) el Espacio entre sus contenidos (todo más separadamente). Así aparece la imagen "C", donde poder observar matices de esas personas y lo que hacen en torno y entre los chorros de agua.

La siguiente imagen "D" es simplemente el recorte visual del área de la curiosa "Fuente" a ras del suelo, cuya observación no la distraen los elementos de su contorno, como sí aparecían en las imágenes precedentes.

También nos sirven estas tres imágenes, comenzando ahora por la última o de elementos "más cercanos", la "D", para captar bien la importancia de saber situar algún detalle de nuestra vida dentro de un marco cada vez mayor, a fin de poder comprender la importancia de la ubicación de algo en el mayor contexto posible del que forma parte. La imagen "C" nos informa que dicha zona de la Fuente es una amplia área de esparcimiento de la Ciudad, con lo cual cobra sentido la actitud que esas personas están adoptando. Pero mayor sentido cobra si observamos la imagen "B", donde el panorama de posibilidades de esparcimiento parece que no está tan al alcance de la mano de esta manera aparentemente liberal. Y si amplificamos nuestra visión (contemplación) de todo el ámbito que nos ofrece la imagen "A", aún más importancia pudiera cobrar lo que en lo cercano y central se nos ofrece como espacio de luz y amplitud, dentro de ese aspecto algo tenebroso (climatológicamente hablando) que ofrece la densa nubosidad y densificación del espacio urbano. Con la anterior consideración no he querido decir que lo que más valor puede tener sea la percepción de los detalles cercanos (que en sí mismos ya tienen su importancia), sino cómo cada uno de ellos puede tener una cualificación o significación diferente desde la amplitud visual (o mental) desde la que se considere. Y esto es lo que debemos llevar a nuestros criterios sobre todo cuanto acontece o se muestra en la Vida, tanto en la que perciben nuestros sentidos "cercanos" o físicos, como los que existen en otras esferas de nuestro ser encarnado, a las que las consideraciones científicas tradicionales no saben echar mano para poder comprender de una manera más trascendente lo que son los elementos de sus observaciones.

Tampoco nos quedemos en una visión "amorfa" (desconsiderada) del resto de la Ciudad, pues sabemos que debe contener otras áreas de esparcimiento o de otra importante cualidad. Y lo mismo con nuestro Cuerpo y áreas de nuestro entramado cerebral y de la Conciencia. Y también lo que nutre a la Ciudad y a nuestro Cuerpo desde la Atmósfera e incluso más allá de ella, cada vez con más sutileza y mayor dificultad perceptiva.

Algo que nos habla de las limitaciones y errores conceptuales que tal punto de mira "miópico" científico genera, lo tenemos en la antigua consideración "Geocéntrica" del Universo (la Tierra como su centro) y la que más tarde se percibió de "Heliocéntrica" (el Sol como nuestro centro, pero al mismo tiempo dependiente de otros centros de desplazamientos y relaciones), desde la cual se comprendía todo lo en torno a nuestro Planeta de manera diferente y más acercado a la realidad.

Mas aún sigue la ciencia buscando un elemento físico (la llamada "partícula de Dios") del que todo surgió, a pesar de que ya considera "el vacío cuántico de pleno contenido", una aparente contradicción dialéctica pero la más acertada a formular desde el pragmatismo con el que insiste concebir al Absoluto Inmanifestado del que "brota" todo factor manifiesto y que denomina mundos o universos de Materia.

Y de forma análoga persiste en la consideración de que el Pensamiento, la Conciencia o la Mente en general se ubican en el Cerebro y como fruto de las interacciones neuronales, es decir, fruto de la evolución de la Materia, y no como un factor más trascendente que la propia Materia y que da forma y sentido a ésta.

Así como el factor Espacio es requerido para la estructuración del Cuerpo Físico y el desarrollo en éste de los órganos de los Sentidos que van a dar lugar al Cuerpo Sensorial, el desarrollo de éste nuevo Cuerpo de la Estructura de la Conciencia que Somos como entidad encarnada, requiere del factor Tiempo para irse desarrollando, tanto cada Sentido en sí mismo al aplicarse a una percepción, como en la alternancia que necesita el desarrollo específico de cada uno de ellos. Por ejemplo, para agudizar nuestro oído, es importante que algún otro Sentido no esté interviniendo al mismo tiempo; y lo mismo si pretendemos agudizar el tacto, etc.

Análogo al requerimiento que del Tiempo hace el desarrollo del Cuerpo Sensorial, ocurre en el Cuerpo Mental o Intelectivo, el cual interviene "después" (factor tiempo) de lo que le informa el Sensorial. Y recíprocamente, cuando el Cuerpo Mental está sumergido en "cavilaciones", desatiende de forma importante las percepciones sensoriales. Y con esto vengo a decir que así como el Cuerpo Físico tiene forzosamente que actuar perfectamente "aunado" con el Cuerpo Astral que le otorga su condición "viviente", y ambos sumergidos en lo Espacial, la Dualidad Sensorial y Mental intervienen separadamente y en el marco de lo Temporal, ajustándose todo de esta manera al Principio de Constitución de las Estructuras Materiales, desde lo atómico a lo humano.

Y ya que en todo esto se muestra la finalidad del desarrollo de la ConSciencia, decir también algo importante del Nitrógeno, elemento indispensable para la función intelectiva y que constituye el 80% de nuestra atmosfera, siendo esencial para la formación de las Proteínas (integrado en sus aminoácidos).

Si bien se dice de él que no lo asimilamos directamente de la atmósfera con nuestra respiración y que se precisa tomarlo a través de los alimentos proteínicos, una cosa es la nutrición Corporal y otra la actividad Mental.

Sobre la capacidad de asimilación, de elaboración y de filtraje de nuestros Cuerpos orgánicos, mucho hay aún que no se percibe, según la condición orgánica de cada persona y su proceso evolutivo como ConSciencia, por lo que se tiende a generalizar excesivamente, dando lugar a criterios estandarizados que desconciertan a la hora de tomar pautas de comportamiento nutricional.

He podido observar cómo el Nitrógeno procedente de las Proteínas tiende a alimentar en lo Mental el factor Pensamiento, desde el cual proyectar la dirección vital del individuo. En éste se fundamenta la perfecta consideración de que "la Mente es un factor distorsionador de encauzamiento de los procesos Conscienciales humanos" por impedir su trascendencia hacia otros planos vivenciales más amplios, profundos y veraces. Es necesario para la intervención de la Memoria y la actitud de "estudio", pero no necesariamente para la "comprensión" de la razón de ser de algo, si bien podrá ayudar a ubicar en ciertos requerimientos sociales, como por ejemplo en lo laboral.

Sin embargo, el Nitrógeno al que accedemos a través de ejercitarnos en Respiraciones profundas mediante ejercicios físicos adecuados, donde intervengan elementos musculares, tiene una repercusión importante en el desarrollo de la actividad Consciencial. Ésta es una actividad cerebral de "correlación", de percepción de causas y efectos, que interrelaciona elementos muy diversos para configurar más amplio sentido, razón y aplicación de lo que observamos o sentimos. En ella está el verdadero desarrollo de la ConSciencia a la que pretende dar vida el Alma en su proceso de encarnación.

Para finalizar estas reflexiones sobre el Espacio-Tiempo, decir que gracias a su "materializada" consideración para los procesos de la ConSciencia, se hizo patente lo que llamamos Cuerpos y, a partir de éstos, los otros Cuerpos o Factores sensoriales y mentales que vienen permitiendo el desarrollo Consciencial de la Peculiaridad o matiz de expresión vivencial que va cobrado cada Singularidad de las que componen el Infinito Potencial del Absoluto del que formamos parte indisoluble y eterna.

No despreciemos, pues, lo que se nos muestran como Limitaciones espacio temporales (tanto el propio Cuerpo en sí como los elementos y circunstancias por donde éste transcurre), pues no pretenden más que la "amplificación" de la ConSciencia que venimos a desarrollar como Almas en los planos de la Densidad donde se hacen posible tales procesos y gracias a las leyes que la rigen.

También estamos dados a preguntarnos el por qué reaparecen situaciones en nuestra vida cuando ya se supone que nuestras respuestas están integradas en nuestro ser y que tal capacidad de reacción o de interacción con los elementos que las constituyen se materializaron.

La razón es porque nuestro Ente personal está constituido por diversidad de factores que al igual que los hay complementarios, también los hay antagónicos, ya que todo se estructura de una manera "integral". Y las reapariciones de situaciones no contienen los mismos elementos o circunstancias, y el Ser que vamos configurando tiene que saber ubicar todo su entramado psicofísico estructural en armonía con las diversas opciones que van surgiendo de las motivaciones internas hacia la personalidad que se va "enfocando" como Peculiaridad de ser.

Somos Seres Espirituales dando vida a la Experiencia de nuestro proceso Singular ConSciencial.

Angel Baña (28 marzo 2017, 17:10 h. Esp.)


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