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Morfo-génesis
Campos Morfogenéticos / Noosfera
Y ... "Principio de interacción y dependencia"


1ª Web complementaria de "Consciencia más allá de la vida".

Última actualización: 27 diciembre 2015, 14:15 h



ÍNDICE.-

*** Preguntas iniciales /// ¿Qué son los Pensamientos? /// ¿Qué son nuestros Cuerpos? /// ¿Mente sana en Cuerpo sano? /// ¿Son "nuestros" nuestros sentimientos? /// ¿Qué piensas ahora sobre la Mente, su desarrollo individual/colectivo y su ubicación? ///



¿Qué es nuestro Cuerpo? ¿Qué relación guarda con lo que es nuestra Mente? ¿Qué son Cuerpo y Mente para el Alma? ¿Se ubica la Mente en nuestro Cerebro… o más allá de cualquier factor corporal y de cualquier entidad individual? ¿Qué son los Pensamientos? Con nuestra ingesta alimentaria,… ¿realmente estamos nutriendo al Cuerpo,… o a las inercias de nuestra Mente?

¿Podemos decir que nuestros modos de ser, nuestras cualidades personales, son "nuestras" y que las rige nuestra voluntad?... ¿O más bien que son "algo" que tomamos de lo que entre todos los humanos vamos creando y que no siempre tiene que estar disponible para expresarnos con ellas?

Lo vamos desarrollando en esta Web a fin de profundizar en la comprensión del Ser encarnado al que estamos dando vida.



¿Qué son los Pensamientos?

¿Qué son los Pensamientos? ¿Por qué resulta tan difícil apartarlos de nuestra Mente para poder aplicarnos al "Aquí y Ahora" o simplemente mantenernos en quietud mental?

Nuestro Cuerpo es la Estructura orgánica que posibilita a nuestro Ser el "tomar Consciencia" del cometido que tiene la Vida en la "dualidad espacio-temporal" (limitada y finita) donde dicha Consciencia se desarrolla. Los Pensamientos vienen a ser el modo en que dicha estructura de Consciencia percibe el fluido vital que discurre por "su faceta mental".

En otras palabras: Al ser el cometido de la vida encarnada el desarrollo de la Consciencia, nuestra faceta mental (nuestro plano mental) "traduce" constantemente el fluido vital que por ella transita, en los modos que cada Ser ha venido cultivando ancestralmente desde que iniciara tal proceso, y este modo es lo que llamamos Pensamiento.

Mas esa "inercia de aplicación" del fluido vital puede ser llevada a otros modos diferentes, tal como la "percepción" sensorial. Esta percepción, para ser significativa, requiere "silencio de pensamientos", y esto se logra cuando el "fluido pensante" lo transformamos o llevamos a su condición de "fluido perceptivo". Es decir, que cuando nos aplicamos a sentir, los pensamientos desaparecen, y esto ocurre de modo más radical cuanto más nos concentremos en percibir una sensación.

Pues esto es lo que tenemos que ir cultivando cuando nos proponemos "meditar" o interiorizarnos hacia percepciones de nuestro Ser. No se trata, pues, de pretender "acallar" la Mente, ya que toda nuestra estructura es Mental, sino llevar a "esa otra aplicación" la energía que canaliza nuestro Ser encarnado. Se trata de ir aplicándonos a "percibir de nuestro interior", para lo cual y como forma de iniciarnos en ello, nos aplicaremos a percibir cómo estamos respirando. La Respiración es la vía más eficaz para entrar en nosotros mismos, por el gran campo perceptivo que contiene; concentrándonos en ella nos podemos iniciar en el control de nuestra Mente (pensamientos y emociones).

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¿Qué son nuestros Cuerpos?

Para no andarnos por las ramas,… o por la nubes, lo primero a conocer es que… nuestro Cuerpo no es algo ajeno, aleatorio o limitador para la finalidad esencial de esta vida, consistente en "tomar Consciencia de la Realidad Individual y Colectiva que Somos". Los Cuerpos son las "estructuras generadoras de la Consciencia" que venimos a lograr en este plano de la encarnación.

Para el desarrollo de tal estructura ha sido preciso el ir dando forma en primer lugar a los "sistemas vegetativos" (del cuerpo físico en sí). Tras esto surgió la posibilidad de los "sistemas sensoriales" (células y órganos de los sentidos). Y tras lo sensorial se fue generando el "sistema cerebral" que los coordinara y que dio lugar a la actitud Pensante, con lo que fue desarrollándose el Discernimiento, necesario para "el juicio", pero que en una proyección y uso muy mediatizado creó el enjuiciamiento con el que catalogamos a todo aquello que no alcanzamos a verlo desde planos más amplios y elevados de significación vital. Y es por esto que tanto ha sido tergiversado el sentido y utilidad del Discernimiento, hoy día asociado a la actitud meramente "pensante" y de alcance no más allá de lo pragmático, de aquello a lo que alcanzan los 5 sentidos físicos.



Solemos oír y leer que tenemos que "trascender" las demandas del Cuerpo para alcanzar la Consciencia de Ser, pero la herramienta que nos lo posibilita es precisamente el Cuerpo. Es éste la estructura que el Alma ha ido creando (dándole "lugar y tiempo") para que la Consciencia sea una realidad Materializada y no sólo una Abstracción proveniente de lo Absoluto. Cuando nuestro Ser está fuera del condicionante orgánico-corporal (lo muestran las ECM -experiencias cercanas a la muerte-), puede tomar consciencia de la realidad absoluta que Somos, pero la encarnación humana pretende "materializar" esa Consciencia, darle "forma" en nuestro entendimiento o conciencia ordinaria terrena (hacer el cielo en la tierra).

Para esa labor es preciso enfocar nuestros desarrollos sensoriales (sentidos "del cuerpo" y sentidos "de la mente") a la "sutileza perceptiva", que comienza por aplicarnos a percibir los pequeños detalles y apartarnos de las "intensidades" perceptivas de los sentidos (oído, tacto, paladar,..) y a agudizarlos hacia lo sutil, a… los pequeños y suaves detalles. Con ellos nos cultivamos en percibir lo que está más allá de las densidades que bajan la frecuencia de nuestra antena mental y nos llevan a canalizar pensamientos, sensaciones y emociones de contenido "denso" que tanto condicionan la toma de Consciencia.

Lo que hacemos con la intervención del Cuerpo lo estamos construyendo en nuestras actitudes y aptitudes mentales. Con los Alimentos que ingerimos, por la química (o factor de cualidad energética) predominante de cada uno de ellos, al mismo tiempo que estamos potenciando o debilitando estructuras corporales, hacemos otro tanto en cada una de las estructuras de nuestra Mente, aquellas con las que cada elemento corporal se relaciona, las cuales nos llevan a "canalizar" pensamientos, emociones y sentimientos con las que tal condición energética sintonizan.

Pero también en esto de las Formas (y sus cualidades) debemos tener en consideración cómo es su "Dinámica Corporal", pues si bien la actividad sensitiva de nuestros órganos sensoriales va alimentando las diversas áreas de la Corteza cerebral (sustancia "gris") en la que se ubican, las posibilidades de "inter-acción" de toda la información sensitiva se hace posible gracias a la intervención de las Neuronas "blancas", y éstas se desarrollan con la Dinámica corporal a la que vamos dando lugar en las diferentes estructuras del Cuerpo desde el proceso de gestación del cuerpo en el vientre materno, si bien, luego, cobra importancia crucial en el desarrollo motriz de cuando somos bebés, aunque su desarrollo se irá matizando con la dinámica de todo el proceso posterior de vida del individuo.

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¿Mente sana en Cuerpo sano?

¿Realmente ese es el "orden de los factores"? Pues ¡no! sino a la inversa: "Cuerpo sano en Mente sana". "Los modos de nuestra Mente se materializan en las formas de nuestro Cuerpo". Somos ya muchos los que tenemos la experiencia de cómo cuando nuestra Mente está lúcida y abierta a la Vida, nuestro Cuerpo responde, y cómo cuando la Mente está situada en todo lo contrario, nuestra Cuerpo no es capaz de afrontar la menor incidencia del cotidiano.

El Principio "como es fuera es dentro" es un axioma que nos orienta del significado y razón de cuanto es "observable" como expresión externa. Así como un árbol termina mostrando en su forma lo que se contenía potencialmente en su semilla, así las inercias de nuestra Mente van dando forma a lo que será el Cuerpo que "las represente". La Mente es la semilla y el Cuerpo es el árbol que con aquella se posibilita.

No en vano la razón de la vida encarnada es la de permitirnos "materializar" lo que discurre por nuestro interior, mostrando así la capacidad de expresión de nuestro Ser, donde el propio modo con el que nos mostramos en este orbe de materialización, lo corporal personal, es por donde empiezan nuestras materializaciones. Desatenderlas o inculparlas a agentes extraños o externos (condicionamientos del ambiente, virus, herencia de progenitores,…) es lo mismo que cuando decimos que el mundo que percibo fuera nada tiene que ver con lo que vive dentro de mi Ser encarnado.

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¿Son "nuestros" nuestros sentimientos
y todo aquello que expresa "nuestra" personalidad?

Todo está cuantificado

¡ Analicemos cómo surgen y que responda la Consciencia !

Un Alma, cuando se incorpora al Colectivo humano terrestre a través de una encarnación, viene sólo como destello o punto de Luz, sin traer en ello más que su "potencial" vital o "niveles de Consciencia desarrollados en su condición humana". Con ese potencial iniciará una creciente influencia sobre las características del óvulo fecundado que irá dando forma al Cuerpo físico que lo representará, el cual se caracterizará con los valores humanos que viene a expresar y, con ellos, trabajar su propia evolución psíquica, así como la del Colectivo humano donde ingresa.

Nuestros Progenitores, nuestros padres, aportan al alma la estructura genética "básica". Sobre ésta y durante el proceso de gestación, ese potencial propio del "individuo por nacer", irá influenciándola de manera tal que el Cuerpo que se geste se ajuste a las características orgánicas y psíquicas de la "personalidad" que lo viene caracterizando en lo humano. Y para llevar a cabo ese "ajuste", influenciará igualmente en los hábitos de los progenitores (durante la gestación) para que se posibiliten las circunstancias nutricionales y ambientales (humanas y físicas) que hagan posible la conformación de la estructura corporal y anímica que aquel precise para "continuar" con el proceso que viene a progresar o reconducir.

No son, pues, las circunstancias externas que vive el feto las que le condicionan en el modo con el que luego se expresará y que la Medicina y Psicología achacan a lo que "le afectó en su gestación", sino todo lo contrario, pues es el espíritu del feto (desde su alma), el que configura todo lo que precisa para "re-construir su organismo y la psique con la que debe retomar su vida terrena". Recordad que… "lo interno da forma o estructura a lo externo". Es así como dos vidas sucesivas pueden ser tremendamente parecidas en sus aspectos humanos (viscerales, orgánicos y anatómicos), dependiendo de las circunstancias que ahora "aglutine" para continuar su proceso personal. Y si la personalidad no cambia mucho en sus inercias vivenciales, incluso en la distancia de siglos pueden continuar siendo muy análogas.

 2 "vidas" de un mismo Ser.

¿Dónde queda en todo esto la propiedad o no propiedad de nuestros Sentimientos y Valores humanos que lleguemos a expresar? Avancemos en el proceso de conformación de una personalidad y lo iremos viendo.

Cada Orbe (en este caso la Tierra), así como en su estructura física y orgánica va dando lugar a lo largo de los siglos al proceso evolutivo que lo caracteriza, del mismo modo va conformando la atmósfera psíquica que generan las experiencias a las que va dando lugar la Humanidad que en él se ha venido desarrollando desde el origen inicial de ésta.

Cada Alma, al ingresar en este plano terrenal, se ve supeditada a lo que en tal atmósfera psico-física global exista, y de ello "canalizará hacia sí", hacia sus modos peculiares de ser, lo que le posibilitará la expresión de estos. Lo que logre "enriquecer" esos valores a los que va a dar vida manifiesta humana, es lo que aportará a la atmósfera global en el transcurso de su vida encarnada. "Enriquecer" valores significa hacerlos más sutiles, más elevados en el orden de la Consciencia.

Nos viene a decir esto anterior que el Alma no "trae consigo" desde fuera de este plano, los valores que le caracterizan en "su condición de humana", sino que precisa "tomarlos" (desde la capacidad desarrollada anteriormente) de lo que "entre todos" hemos ido generando. Los modos en que esos valores o "formas" de comportamiento se sitúan en la atmósfera planetaria, están siendo denominados en la actualidad, por las mentes más acercadas a lo científico, "campos de consciencia", que junto con las demás posibilidades físicas (comportamientos y formas físicas) se les da el apelativo de "Campos Morfogenéticos" o "Campos Mórficos". Es lo que en algunas tradiciones filosóficas lo llaman "Archivos Akásicos". Y también se le denomina "Noosfera", un modo de "red" planetaria pensante, un sistema de conocimiento e información, una red global de autoconciencia instantáneamente retroalimentada. Por tanto, como define la propia Física Cuántica, todo es "función de interacción", y nada de por sí de un sujeto o individualidad.

¿Qué podemos ir sacando en conclusión hasta ahora? Pues que todo está supeditado a lo que paso a paso vayamos construyendo entre todos, y que no hay saltos cualitativos, sino que todo es una progresión, y que para que algo se instaure como valor con posibilidad de ser, es preciso irlo cultivando desde el modo inicial de su condición, así como repetirlo una y otra vez (por el mismo individuo o, aún mejor, por diversos) para que se vaya consolidando en la atmósfera global. Y también debemos concretar que "todo está cuantificado". ¿Cómo puede comprenderse esa cuantificación? Con lo siguiente:

Todo organismo está provisto de una "piel", de una membrana,… de un contorno que circunscribe sus contenidos a una estructura determinada y a la cual protegen, dentro de la cual se desarrolla su peculiaridad. En el caso de la Tierra, las diversas capas atmosféricas cumplen ese cometido, siendo la Ozonosfera (dentro de la Estratosfera) la que con más radicalidad cumple tal función protectora de influencias externas. Y de igual modo, en el campo de la consciencia, su desarrollo planetario tiene la misma condición de peculiar, supeditado a lo que la Humanidad inmersa en ella vaya posibilitando su desarrollo. Con esto vemos que… no se trata de "pedir" desde lo Mental a otros planos más elevados, sino de consolidar, de materializar con nuestras propias implicaciones, con los cambios que logremos hacer internamente, aquello que deseamos sea una realidad en el comportamiento humano terrenal.

Es así como cada Alma podrá ir canalizando (tomando en uso) de la atmósfera psíquica terrestre, los Valores psíquicos que haya venido caracterizando su personalidad humana, a fin de irlos transformando en sí, tal como un árbol hace con los elementos de la tierra donde implanta sus raíces, y exhalando a la atmósfera el fruto de su metabolismo más interno. Y será con nuestra primera respiración, al nacer, como nos hagamos ciudadanos de este mundo con posibilidad de incidir en su atmósfera psíquica, pues la función Respiratoria es la que posibilita la intervención de las estructuras cerebrales de conciencia en aquello que vivenciemos.

Debido a la Dualidad que rige en todos los planos encarnados (densidad regida por el espacio-tiempo), es por lo que en un Grupo familiar, por ejemplo, hacen acto de presencia individuos con características bien diferentes, o más bien contrapuestas-complementarias y que vienen a posibilitar una doble finalidad evolutiva: Cada uno de ellos se concreta en una diferenciación de los demás, con lo cual las posibilidades del Grupo son de más riqueza, y al mismo tiempo cada individuo tiene la posibilidad de convivir, de percibir, de… superar, lo que es el tener a otro Ser que expresa algo contrapuesto a él, que es donde sabemos está lo más difícil de abordar pero lo de mayor enriquecimiento. Si nos diéramos cuenta de que nosotros "podemos ser como gustamos de ser" sólo cuando otros equilibran esas energías de vida dando expresión a lo complementario pero que la conciencia ordinaria percibe como contradictorio, otro sería nuestro "enjuiciar lo oportuno o no oportuno en los demás".

Cuando utilizamos aquí el término "Valores", debemos incluir en él a todo aquello que pueda ser posible de expresarse en lo Humano y no necesariamente lo que pensemos que es "positivo". Caben en aquel la… belleza, bondad, ira, inteligencia, torpeza, sensibilidad, rudeza, generosidad, optimismo, avaricia, vanidad, fuerza, debilidad, inseguridad, mutismo, éxito social, clarividencia, pragmatismo, imaginación, dulzura, agridez, amoroso, enjuiciador,… y todas y cada una de las cualidades orgánicas viscerales, corporales, mentales, anímicas y del sentimiento. Nada de todo ello debe enjuiciarse como positivo o negativo, pues todo cumple la función de posibilitar la experiencia de su extremo polar, como la noche y el día, o la luz y la sombra.

¿Cuesta aceptar que todo está cuantificado y que aquello que me caracteriza no es "mío", sino sólo tomado prestado de la "despensa" colectiva? ¡Pues claramente Sí! ¡Sí que cuesta! No de otra manera resulta tan esencial desarrollar a nivel PRÁCTICO Y REAL la Consciencia de Unicidad de la que tanto últimamente se habla, y el sentido que tiene en todo esto el COMPARTIR-NOS, que no es el dar de lo que tenemos en nuestras pertenencias materiales, sino de lo que Somos en Esencia, y en esto último están todos esos Valores que hemos ido cultivando, para que puedan ser experimentados por otros, y especialmente por aquellos que situados cerca de nosotros por vínculos emocionales (padres, hijos, hermanos, amigos,…) más los pueden necesitar, ya que son los que nos están facilitando el que seamos como tendemos a querer ser humanamente en lo que valoramos de nuestra condición.

Observad cómo con cada ingreso de un nuevo miembro familiar, las posibilidades e inercias de los demás (no necesariamente de todos pero sí especialmente de alguno de ellos), adquiere una condición bien diferente en algo. Pudiera ser también el cambio en una de las circunstancias del grupo familiar, y es que con cada ingreso, hay un nuevo aporte energético (canalización de modos de ser) y el "reparto" de Valores adquiere alguna variación. Y de la misma manera sucede cuando nos vinculamos emocionalmente a alguna otra persona, donde ocurre lo que vengo a llamar "trasvase de valores" y que posibilita el potenciamiento de alguna condición de uno y del otro, con merma de la contrapuesta. Por eso, el sentir que me acompaña es el de… "No soy,… No Eres,… ¡SOMOS!"

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¿Qué piensas ahora sobre la Mente,
su desarrollo individual/colectivo y su ubicación?

La "experiencia cercana a la muerte" nos dice que la Consciencia, como factor Mental, trasciende todo condicionante del Cuerpo, si bien la Conciencia "ordinaria" se supedita para su desarrollo a las coordenadas del Espacio-Tiempo. Pero la experiencia sobre cómo los elementos (Valores mentales) que se mueven dentro de esa Conciencia ordinaria pueden ir de unos individuos a otros (trasvase de Valores), nos dan razón de que nada de lo Mental es inherente a individuo específico, si bien hay más o menos fuerza de "canalización" (dar vida en sí mismos) en unos y otros según lo desarrollado (a través de su estructura orgánica u organizada) en sus sucesivas vidas encarnadas.

Por otra parte, si hemos comprendido bien que los Pensamientos son un modo de "traducción" o aplicación de un matiz de la Energía vital del Orbe terrestre, canalizable a través del fluido respiratorio, vemos de nuevo que los elementos de la Mente fluyen más allá de los meros Cuerpos, siendo pues el Cerebro una mera antena-dinamo canalizadora-emisora de aquellos, a los que a su vez va a ir modificando (enriqueciendo) con los matices del Pensamiento propio de cada condición de ser cuando dicha energía se filtre a su través.

Al ser los Cuerpos expresión de las múltiples cualidades de cada estructura de una personalidad, es por lo que se ha concebido a estos, y más específicamente al Cerebro, como el receptáculo de lo Mental (por aquello de que el Cuerpo es Mente expresada en Densidad), si bien no es más que una herramienta terrena para poderlos ir manifestando en tales estructuras de desarrollo de la Consciencia supeditada al espacio-tiempo.

Cuando profundizamos también en los Fundamentos, Leyes y Formas que rigen en la Reencarnación, observando vidas sucesivas de un mismo individuo o Ser, encontramos de forma manifiesta cómo los Cuerpos van tomando forma a partir de factores mentales de los propios individuos que los van generando, en función de sus inercias ancestrales, los planes de desarrollo actuales y el marco humano (familiar, laboral, territorial,...) donde vienen a vincularse.

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Angel Baña